Un McTrio del 5, le digo al empleado mientras me mira fijamente un poco desesperado, supongo que las otras 10 personas detras de mi influyen en su mirada. 52 pesos... no traigo los dos de cambio, recibo el resto de mi dinero en monedas que se de sobra habre perdido al final del dia.
Me hacen esperar a un lado, sera suerte aunque quiza no precisamente buena, que la hamburguesa que pido yo es de la que no tienen lista, asi que una serie de gritos se siguen el uno al otro y todos dicen lo mismo "McNifica!!"Caras de desesperacion ahora en las personas que se alcanzan a observar en el fondo, mientras preparan mas paquetes de calorias en serie.
Espero 1 minuto... 2... 3... de pronto me do y cuenta que estoy siendo observado fijamente, es la chica que prepara las papas fritas... 10 segundos... 20... me volteo, no soporto la mirada penetrante y al girar la cabeza veo un letrero "Empleado del mes" y una foto sonriente de la misma chica... 5 segundos... la foto tambien ve alos ojos, pero eso explica como es que hoy tambien tiene tiempo para coqueterias.
La persona mal encarada que se encarga de completar mi orden no tiene ganas de contacto humano, al menos no mas alla de los regaños que lanza a los que se encuentran a su alrededor por el terrible error de no tener lista mi hamburguesa
- "!!La McNifica!! ¿Que paso?"
Se acerca a mi y en lugar de hablar conmigo prefiere tomar el ticket que tan amablemente han puesto en la charola, quiza sabian lo que me evitarian, mira atentamente el ticket, lo arroja de nuevo a la charola y se dirige por unas papas grandes con la muchacha que antes me veia.
Por fin esta lista mi orden, al retirarme veo en la fila aotras personas que ya habian recorrido los otros puestos de comida y al darse cuenta que no habia mas asientos disponibles vinieron aqui, pues sobraban mesas es entonces cuando cometo mi injusticia del dia, me siento en una mesa para cuentro personas, probablemente deje a un par de personas fuera por algunos minutos aunque para mi sorpresa no me remuerde la conciencia.
Mientras disfruto de mi delicioso almuerzo a las 4 de la tarde, sentado en la mesa del rincon, una señora se aproxima a los niños sentados en la mesa de enfrente, se ve grande, quiza sea su abuela, sus brazos... es gorda pero... sus codos quedan ocultos en la grasa envuelta en piel que cuelga... de sus brazos... de sus antebrazos... veo mi antes deliciosa hamburguesa y trago saliva... lo primero que me pasa por la mente, lejos de pensar en el infortunio de la señora, es cuantas hamburguesas de estas habra comido... no atino... no me atrevo a morder la hamburguesa... y trato con todas mis fuerzas de no voltear a ver sus descubiertas piernas, pero es insoportable y resulta tan poco agradable como fuerte la fuerza sobrehumana que me ha obligado a voltear... se retira y me apresuro a terminar antes de que vuelva... dos, tres mordidas mas.. no la termino... me levanto y al salir voy pensando en que podre cenar, pues en los dias libres no solamente hay que alimentar al espiritu.